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Friday, December 30, 2005





Necesitarte
Extraño impulso
Que deja sin aliento
A los murmullos cercanos

Eres el pasado, el presente
Entrelazados de manos
Combatientes en el intento
De ser lo que hemos dejado

Con la fuerza del mar
Y cordura tácita
Lánzame ahora
Palabras que me abran el pecho

Que derrumben tus montañas
Para que te refugies
Conmigo aquí
En la quietud de mi deseo

Del baúl
Para Karim

Friday, December 23, 2005

Relicario




Creo en el poder lúcido
de las noches de luna...

Creo en el estado líquido
del viento acompasado...

Creo en la infinita paciencia
del mar nocturno...

Creo en la mordedura mortal
de la estrella pasajera...

Creo en el hechizo nítido
del beso cautivo...

Creo en los labios ansiosos
que provocan tormenta...

Creo en tu carne y en la mía
que encierran paraísos...

Creo en los amantes que juegan a la muerte,
y así sueñan con la vida...

Con todo mi amor para Karim

Sacado del baúl de los recuerdos...Agosto 1998.

Sunday, December 18, 2005


No me atrevo a decirlo en voz alta, apuro el paso y trato de llegar antes de que cierren, no sé ni siquiera como lo estoy pensando. Debería…debería…un mundo lleno de deberías, en el que no encuentro los yo quiero, yo deseo.

La mujer desde adentro grita: “Ya estamos cerrados vuelva mañana” sigo calle abajo, con las manos y el estómago vacío…viéndote en todas las caras… en cada persona...cada cosa...un árbol, el viento, una banca, una puerta, una ventana, me regresa al pensamiento de vos.

Recuerdo que en casa me esperan los trastes sucios en el fregadero, una montaña de ropa en el piso, papeles y papeles. Pienso:

Quiero casarme contigo, tener una casa y tus hijos.

Y aun no sé como es que lo estoy pensando. Siento alivio en la distancia…trato de respirar.

De repente no sé si lo vivo o lo estoy soñando, ¿tiene alguna diferencia? ¿podrá el corazón decidir?

Recuerdo tu voz... el teléfono... “Adios”

Sunday, December 11, 2005


Y mira lo que hago

Inundada en tu presencia

Paralizada de ideas

Sin voz en la garganta


Tropiezo una y mil veces contigo

Y la delicia de tu piel

Se me llena el pecho en madejas

De todo lo que quiero decir

Y simplemente no sé cómo


Mis palabras son torpes

Nacen de los nublados pensamientos

Y sin embargo tengo claro

Que soy tuya y que vivo para vos


Suelto los jinetes en mi cabeza

Tratando de alcanzar un poco de cordura

Saben de lo imposible de la tarea

No se detienen, no se detendrán… desean la vida

Vida... esperanza que nace de tu piel


Saturday, December 10, 2005


Mina y yo entre caminábamos hacia la parada del camión cruzando las montañas de nieve. Me siento como en otro planeta, este no es el mismo lugar en el que viví en el verano. Ahora esta desierto, blanco… frío.

La cosa es que Mina estaba harta de estar en la casa después de que cerraron la Universidad por la tormenta de nieve de la mañana, en cuanto aclaro salimos para ir de compras.

Jadeando llegamos al centro comercial, todo esta rojo y verde navidad, los villancicos y las imágenes de Santa Claus por doquier. Ella quería comprar adornos para su casa, ya que mañana vendrían sus amigos a comer. Vimos manteles, centros de mesa, lucecitas, me sentía incomoda cuando me pedía mi opinión, pero eso es lo que hacemos las mujeres, ¿no?.

Mina se esforzaba para que todo hiciera juego, ya que estaba traumada que sus platos y vasos que usa a diario son todos diferentes ¡Guuuauuuu! Hace tanto tiempo que no pienso en esas cosas, yo si tengo un vaso donde tomar ya estoy del otro lado.

Entre la variedad de precios mi amiga iba no por los que le gustaban más; sino por los más caros, antes de decir su opinión veía el precio y lo comparaba con otro artículo... elegía el más caro.

Sus papás le habían enviado un poco de dinero como regalo de Navidad y tenía planeado gastarlo en adornar su casa.

De vez en cuando yo le daba mi opinión sobre los colores y la combinación. Ella me decía que quería cosas que en su país no pudiera conseguir, las cosas tenían que decir Made in USA y nada que dijera Made in China o cualquier país de Latinoamérica. Me decía que quería adornar su casa para mandar fotos a casa de sus papás, pero que estaba preocupada de lo que fuese a decir su hermana. -Lo que no quiero es que mi hermana vaya a decir: “Tu casa luce como casa pobre”.

Sentí una pedrada en el hígado y respondí sin pensarlo: - Pero Mina ¿que tiene de malo ser pobre?…nosotros somos pobres

Me miró con unos ojos que pensé que me iba a matar y opté por explicarle que era lo que quería decir, continúe…vamos a la Iglesia a recoger víveres, no tenemos carro porque no tenemos para repararlo y no vamos a viajar a casa.

Sorprendentemente no me dijo nada, se la aguanto, pero vino un silencio pesado como la culpa que tenía, no debí de haber abierto la boca, a mi que chingados me importa los complejos de los demás.

Pero la venganza vino pronto, cambiando de tema me preguntó:

- ¿Y tú no vas a adornar tu casa?

- No

- Noooooo, ¡pero ¿por qué?!

- Por que no soy católica

Silencio…

- ¿Y eso qué, todavía puedes celebrar?

- Tampoco creo en Santa Claus.

- Entonces ¿qué haces?

- Nada

- Pero ¿Cómo…Cómo puedes vivir así, que no tienes ilusión de nada?

- Aparentemente no

Saturday, December 03, 2005


Se ha ido el rechinido en mi cabeza

He dejado de contar las horas

Mi hígado esta repuesto

Ahora despierto sin esperar nada…

Todo con sólo apretar DELETE

Wednesday, November 30, 2005


4:31 pm el autobús estaba retrasado por seis minutos, con este clima seis minutos son seis minutos. Me refugiaba en la pequeña cabinita de la parada de autobús con los audífonos a todo volumen.

Por fin la nariz del autobús se asomó en la esquina, mi corazón respiró pensando que no tendría que estar mas allí soportando el aire frío. Abordamos desesperados, mis lentes se empañaron al instante, dentro del autobús la temperatura era agradable, pensé que algo así sería volver al vientre materno.

Tomé asiento y saqué mi libro, anochecía… estar en el hemisferio norte hacia que tuviéramos pocas horas de luz, para las cinco de la tarde ya era de noche. Una pareja blanca y desnutrida viajaba en el frente.

Rápidamente el sol se desvanecía, ella leía la Biblia, sin escuchar lo que decía pude notar que ella le señalaba un pasaje, él ponía atención, pasamos por la oficina de correos, volví a mi lectura, anocheció.

Cuando me di cuenta el hombre estaba arrodillado en el pasillo del autobús, con sus manos en el aire, diciendo, lo que me imagino era, una oración. Caminaba en sus rodillas con la mirada puesta en el cielo.

La mujer se puso de pie y lo siguió, pensé al principio, para detenerlo, pero lo que sugería el lenguaje corporal era que lo alentaba para que siguiera, ella por su parte, comenzó a hacer contacto visual con cada uno de los pasajeros, gritaba…

Por el reflejo del espejo retrovisor, podía ver al chofer gritando, me imagino que les pedía que volvieran a sus asientos, el hombre siguió caminando de rodillas.

Me dejé los audífonos puestos pensando que me darían un poco de protección, por lo menos podía pretender que no escuchaba, él hombre parece que me olió, por arribita de mi libro pude ver que se dirigía en mi dirección, se fue con todo sobre mi, tomándome de los hombros, no me podía mover, tampoco quitarme los audífonos. Me gritaba en la cara, sacudiéndome...no podía leer sus labios, me gritaba en inglés, pensaba: “no te resistas, es peor si te resistes” así es que traté de relajarme esperando que el hombre se cansara.

Mi destino estaba próximo, hasta no llegar a el podría hacer algo, esperaba que el hombre se detuviera con el autobús. La mujer gritaba detrás de él exigiéndole no sé qué, me temía que le pidiera algo que tuviera que ver conmigo.

Miedo, se puede decir que sentía miedo, para se más precisos era soledad lo que sentía, nadie hacía nada, nadie…estaba segura que nadie me defendería, nadie…estoy sola, en este país, en este hemisferio, en esta oscuridad, en este autobús... miedo.

Pasamos mi parada sin detenernos, ¿qué hacía el chofer?, pude ver que no se detendría, hablaba por la banda corta, ¿estará pidiendo ayuda?. Mi destino pasó frente a mis ojos, lo seguí con la mirada, él hombre se molestó al verme voltear, sus ojos se tornaron rojos y la mujer enloqueció golpeándolo en la espalda para que hiciera algo, - no podía oír nada-

El hombre jaló de un solo golpe el cable de mis audífonos arranándolos de tajo. Por fin podía oír que me decía: - ¡Dime! ¿Quién es tu salvador? ¿Quiiiiiéeeeen es tu salvador? …La mujer atrás gritaba con las manos en alto: - Jesús…Jesús…

Yo genuinamente no pude pronunciar palabra.

Saturday, November 26, 2005


Le dije a Bee que fuéramos a comer, me miró con la cara que sólo ella puede hacer, me dijo que estaba muy cansada que prefería irse a su casa, noooo pequeño detalle Manny me había escuchado sin poder zafarme de ninguna forma, él cumpliendo su papel me dijo: - “Yo voy a comer contigo” Ahora hasta un favor me va a hacer. Bee aparentando me dijo: - Ves, ve con él. Maldita Bee.

Me trataba de convencer que aquello no tenía que ser tan malo. Con conservar la conversación ligera y superflua sería suficiente. Tomamos nuestras cosas y nos dirigimos al comedor de la Universidad, en vista de que Manny no decía nada yo tomé el mando de la conversación. – Y cuéntame ¿dónde la vas a pasar el Día del Pavo?. – En casa, nadie me invitó, ¿Dónde la vas a pasar tú?, - En casa de Lidia, - ¡En casa de Lidia!, yo le hice todo su trabajo de estadística para su propuesta… y no se digno a invitarme. Pensé: “ uuuppppsss ya la regué”, tratando de arreglar la cosa le dije: - Yo creo que Lidia me invito a mi porque sabe que ahora estoy sola y soy nueva. Él continúo: - ¡Yo también estoy solo!. Se hizo un silencio incómodo y aun no habíamos llegado al comedor.

Un intento más…Y bueno tú ¿qué trabajas? –¿A qué te refieres?, -¿Qué tema tiene tu proyecto?, -Hasta ahora no tengo proyecto definido, el Dr. Samuel rechazó mi propuesta, todo el semestre pasado me la pasé deprimido y además con este clima de mierda, no me extraña que la gente aquí se refugie en las drogas. Otra vez el silencio, después de un rato dije: - ¿Pero ha de haber algo que hayas pensado hacer? – Quería hacer dinámicas familiares en hogares interraciales, pero eso me hacía recordar mucho a mi familia, y decidí mejor dejar el tema y olvidarme de mi familia, tengo dos años de no verlos ni hablarles, después le entregué a Samuel una propuesta sobre la Obesidad en los varones, y la rechazo porque siente que más que una propuesta es un reclamo a la sociedad de mi parte, pero sabes no quiero hablar de eso. Asentí con la cabeza, decidí quedarme callada hasta que él hablara. Claramente mis temas no le gustaban.

Pedí una ensalada, y me dijo: - ¿Por qué ensalada? Con el cuerpo que tienes no deberías preocuparte por el peso. En mi cabeza: ¿Cómo debo de interpretar eso? Dije: Sabes mi mamá es vegetariana y nos enseño a comer verduras todos los días a todas horas. Pues como ves mi mamá no lo era. Guuaauuu ¿cuántos silencios incómodos voy a tener que aguantar? Maldita Bee te odio.

Sosteniendo la charola, con el abrigo en la mano, la bufanda y los guantes, como pude saqué mi cartera haciendo malabares. Manny quien llevaba un burrito tamaño gigante en la mano izquierda, podía haberme ayudado con su mano libre, pero parecía que le entretenía verme pasando trabajos, juró que hasta una sonrisilla se le salió. Por fin, nos sentamos…lo bueno de la ensalada es que tienes que masticar y masticar, lo que hace que la otra persona sea la que tenga que hablar.

Él dijo: -Y bueno que te han dicho tus compañeras de mí. Sentí como una piedra en el estómago, sin pensar dije: -nada, - ¿Cómo que nada?, - sí, nada, - Deben de haber dicho algo, - No hablamos de hombres, - Entonces… ¿hablan de mujeres?, y se hizo hacia delante para escuchar mejor mi respuesta. – Tampoco.

Ya no quería estar ahí, pero mi ensalada iba a penas a menos de la mitad. Me metía los pedazos de jitomate y las hojas de lechuga como podía en la boca. Él siguió. – Pero a alguien le he de haber parecido atractivo, no lo puedo creer que nadie haya dicho nada de mí. Seguí masticando. Él siguió – Dime la verdad…Es porque soy gordo?, ¿Por eso no le gusté a nadie?, e hice lo que menos se debe de hacer en estos casos, de inmediato contesté, - No cómo crees…

¡Manny me creyó!, Me dijo: - Entonces ¿qué es?, - Bueno Manny, piensa que mis compañeras son muy jóvenes tienen entre 5 y 10 años menos que nosotros Y se me ocurrió filosofar, - Aunque sabes cuando llega uno a esta edad yo ya no considero a nadie muy joven. A él se le iluminó la mirada - ¿Qué quiere decir eso? ¿Pensé que eras casada?, me estás diciendo que tienes un matrimonio abierto…Cuando dijo eso, yo tenía la boca llena de lechuga, no me espero, - Porque si es así yo estaría interesado en estar contigo.

No supe que decir, se me llenaba la cabeza de preguntas, ¿debía de decir gracias por considerar mis necesidades?, o ¿debía levantarme de la mesa ofendida? Se hizo otro silencio incómodo.

Thursday, November 24, 2005


Vienes y vas en pequeñas oleadas

Haciendo que crezca mi deseo

me tienes atada al péndulo de tu lengua

Con un hilo a la marea de tus caderas


Aquí me tienes

Desnuda de imaginarios

Clara como el agua que te corre

Desnuda -repito- de desilusiones


Aqui me tienes

De pie en el risco detenida del horizonte

Deseando tocar tu sombra

Esperando dejarme llevar por el viento

- Tal vez encontraré la Verdad



Me dices: - Esta es la inmensidad

Pienso:

¿Habrá vida después de la muerte?

¿Habrá vida después de ti?


No lo sabré

No podré sobrevivir sin tenerte

Monday, November 21, 2005


- No lo toques

Me dijo el hombre que esperaba el autobús conmigo demasiado tarde. Tomé el envoltorio y si hacer caso de lo que me decía, lo examiné. Era una madeja de estambre de color negro y rojo se sentía que envolvía algo como semillas y sobresalían unas ramillas.

Olía a ajo como la mujer que lo había dejado olvidado en el asiento de la estación. Era una mujer mayor, cargando una maleta, ya la había visto varias veces, al parecer trabajaba en algún lugar en el centro, se le veía vistiendo un abrigo roído aun en verano. Hacía unos minutos había llegado su transporte y dejo olvidado el envoltorio.

Sin pensar nada simplemente lo tomé.

Le quise mostrar al hombre que aquello era inofensivo, el hombre dio dos pasos hacia atrás, juraría que tenía miedo en la cara, no me dijo nada …y se fue corriendo.

Al terminar de examinar aquella cosa la tiré a la basura.

Llegó mi autobús... desde pequeñita supe que tenía un muy buen olfato, hasta la fecha no se si es una habilidad real o se lo debo a Seve, la muchacha que ayudaba a mi mamá en la casa. Seve olía todo, podría decir que percibía el mundo a través de sus olores, aprendí de ella. En la cocina me ponía a oler las especias, las frutas, aprendí a distinguir las diferentes texturas en los olores.

Aquella cosa me había dejado las manos oliendo a ajo, no lo podía aguantar, llegué a mi trabajo directo al baño a lavarme las manos con la paciencia de un cirujano. A pesar de todos mis esfuerzos por desaparecer el olor, seguía conmigo, mis compañeros de trabajo al parecer no les molestó, cuando les pregunté acerca del olor me dijeron que tenían muy mal olfato, que no lo distinguían... el olor estuvo conmigo todo el día.

Tomé el autobús de regreso a casa esperando poder poner las manos en detergente para trastes y deshacerme de aquel olor, para ese punto ya me tenía loca. No pude cenar, esperando con las manos sumergidas en una palangana llena de jabón, prendí la tele vi las noticias, la piel de mis dedos estaba completamente arrugada, horas habían pasado, pude ver que una capilla de piel se desprendía de mis dedos.

Era hora de dormir en cuanto saqué las manos del agua el olor me pegó como una bofetada en la cara. ¡Maldita sea!!! Me puse unos guantes prendí varias varitas de incienso y velas aromáticas para poder dormir.

A media noche me desperté porque el olor era insoportable, poco a poco perdía pedazos de razón, prendí un cigarro, pero cada vez que me lo llevaba a la boca, me daban ganas de vomitar.

No pude más…corrí al baño... mi vomito olía a ajo, podía sentir mi estómago y mis intestinos vaciarse. Estaba cansada de no haber dormido, de vomitar, del olor, comencé a llorar...mis lágrimas olían a ajo me irritaban los ojos.

Comencé a maldecir a gritos, corrí a la cocina y tomé la escoba, de mi frustación comencé de dar de escobazos a los muebles, a la televisión a las lámparas, las velas aun encendidas cayeron provocando un incendió inmediato…los vecinos gritaban para que me callara...pensé en quedarme ahí y terminar con mi miseria. Pero me quedaba un rinconcillo de cordura.

Bajé las escaleras…llegué a la calle, la mujer de la maleta y el abrigo me esperaba, me tomo de la mano delicadamente, su contacto me paralizó como si fuese una ánguila eléctrica, aun consciente fui testigo de cómo abrió su boca para comenzar a comerme viva.

Sunday, November 20, 2005



Que sean mis palabras las que te acaricien

Mis voces las que te envuelvan

Que sean ellas las que te traigan hasta a mi



Abre tus ojos y escucha mis sonidos que te llaman

Mi cuerpo que te anhela... te palpita... te ansía

Sé que solo encontraré la paz en tu mirada

Simplemente lo sé

Porque

Vibro en la resonancia de tus deseos

Porque

Prometo llenar tus espacios con mis clamores


Te cobijaré en mi capullo… soñaremos abrazados


Es seguro

mañana despertaremos

transformados

Listos para volar

Friday, November 18, 2005

Canibalismo?


No...yo no te quiero hacer el amor
Tampoco quiero acariciarte
lo que en realidad quiero es comerte
Sí...devorarte
hacerte mio de afuera hacia adentro
arrancar tus pedazos y llevarmelos a la boca
sentir tu sangre en mis labios
la textura de tu carne
Quiero
morderte, masticarte, deglutirte, digerirte y excretarte
Qué más prueba de mi amor necesitas?
Que más necesitas para creerme?
lo único que quiero es hacerte mio
que no pertenezcas a nadie mas...ni siquiera a este mundo
Te poseere en un ritual del que no regresaras
porque te habre devorado hasta el espiritú
pero no temas
porque viviras feliz dentro de mi para siempre.

Saturday, November 05, 2005

Emilio


Emilio terminó de forjar el cigarro, le había quedado “gordito”, me dijo: - A mi me gustan “gorditos” ambos nos reímos. Le acerqué el encendedor y lo prendió sin ocultar su satisfacción, me pasó el dichoso gordito y de inmediato sentí sus efectos en mi sistema nervioso - ¡Aahhh que rico! Le di otro jalón y ya estaba en otro lugar.

Vivíamos en los dormitorios de la Universidad, él había tomado el autobús hasta mi casa, el recorrido era de 15 min en promedio, habíamos decidido ver una película francesa, de esas de incesto y desapego.

A Emilio se le soltaba la lengua cuando fumaba, hablaba de su tierra, de cómo los Moros los habían tenido bajo su poder por casi ocho siglos, trababa de hacerme entender que los “españoles también lloran” más en una catarsis para quitarse en parte la llamada “culpa española”, pasamos de ahí al esplendor del Imperio Azteca, y de cómo los aztecas sucumbieron más a la viruela, que a la fuerza de las tropas extranjeras.

El tiempo se hacía largo y preferí en ese punto dejar de ver el reloj antes de mal viajarme. - ¿Quieres un café? – Sí - ¿Capuchino? -¡Estupendo! Me levanté deteniéndome de las paredes y fui a buscar mi cafetera. Todo estaba lento, no podía seguir la secuencia de las cosas, ¿qué estaba haciendo? Ahhh sí la leche, abrí la puerta de refrigerador y saqué la leche, me dio un ataque de risa, cuando me di cuenta que no sabía que hacer primero, ¿el agua?, ¿las tazas? Me dirigí a Emilio para pedirle su ayuda, con risa histérica le dije: - ¿Qué haces ahí? Ven a ayudarme con el café.

Entre risas, tuvimos que decidir entre los dos que habríamos que hacer, uno el agua, dos el café, tres esperar, cuatro la leche, en lo que esperábamos que el agua hirviera y produjera vapor me dijo: - Deja eso y vamos a fumarnos un cigarro, apagué el proceso y salimos a fumarnos el dichoso cigarro. La noche era hermosa, hasta la fecha no había tenido un minuto para apreciar la belleza de las noches de otoño. Emilio seguía en su monologo y para ese punto ya no lo seguía, asentía con la cabeza para no hacerlo sentir mal, pero me entretenía pensando en lo enorme que era el cielo y los misterios que nos ocultaba.

En un clic, volví a la conversación cuando escuché que hablaba de cosas más personales, de lo difícil que había sido crecer en un país católico siendo homosexual, yo hacía comentarios como: - Lo bueno es que ahora las cosas han cambiado. Ya venía venir el mal viaje de Emilio, para sacarlo de ahí, dije: - Hace frío, vamos adentro por el café. Él cambio de inmediato y me dijo: - Sí el café, ya lo había olvidado.

Pusimos música y nos clavábamos en nuestras apreciaciones alteradas, oye nada más ese piano, cómo alguien puede imaginar algo tan hermoso, cómo es que alguien logra concretar la belleza y reproducirla, porque la música existe antes que nosotros mismos, lo que hacen los músicos es explorar en sus adentros y encontrar estas joyas que ya están allí esperando ser expresadas, estábamos tumbados en el piso.

¡El café! me levanté decidida a terminarlo – Piche café de dos horas, - ¡Tía concéntrate!, ooohhh no la risa otra vez, nos doblábamos de las carcajadas al ver la cafetera apagada, la prendí de nuevo, esperando que esta vez si terminar el café.

Ya era medio tarde, no quise decir nada de la película por que la música estaba muy rica, la cafetera por fin empezó a producir el vapor, me temblaba la mano, en mi lucha de sostener el tarro con la leche bajo el chorro de vapor, no sé como lo logré. Pero tenía en mi mano dos capuchinos. Volví con las tazas al piso donde Emilio seguía extasiado con la música.

Se sentó y con las dos manos sostenía su taza. - ¿quieres otro jaloncito? – Va. Total era sábado y sentía que me lo merecía después de la chinga que me había pegado. La bachita nos esperaba en el cenicero, él tenía el encendedor en el bolsillo del pantalón, extendió una de sus piernas para alcanzarlo y por el movimiento pude notar todo lo que le había dado Dios a mi amigo. Eso era lo único malo que la pinche mota me ponía cachonda, y de repente mi amigo se veía atractivo.

No sé como explicarlo, pero juraría que él notó mi asombro y medio me sonrió en una de estas experiencias telepáticas. Encendió de nuevo, jalón y me lo pasó, jalón otro jalón, aahhh el café.

Él tenía espuma en su labio superior, en un movimiento involuntario con mi pulgar retiré la espuma de su boca, el contacto había sido atrevido, pero bien recibido. Terminó su café y el reloj ya marcaba pasada la media noche, el último autobús pasaría a la una, - Ya me voy niña, - Ok, yo pensaba en llenar la tina y darme un baño en cuanto se fuera. Tomó su abrigo sus guantes y gorro, Abrimos la puerta y el frío nos pego en la cara. - ¡Maldito frío!, - Fumémonos un cigarro antes de que me vaya, prendimos el cigarro ahí en el frío, a decir verdad no me molestaba, me parecía hermosa la noche clara y fría, salía vaporcito de nuestras bocas. Emilio con todas las capas de ropa que tenía encima parecía mucho más grande de lo que era, me abrazaba para cobijarse.

Caminábamos hacia la parada del camión cuando oímos que el camión venía, imposible alcanzarlo estábamos muy lejos, por más que corrimos, con frustración lo vimos alejarse. Él parecía, al menos parecía enojado, maldecía este país y su sistema de transporte. – No te apures te quedas en casa y mañana te vas, le dije.

Fumamos un poco más y nos terminamos al gordito, entre mi confusión buscaba cobijas y sábanas para hacerle una cama a mi invitado, pero me di cuenta que el piso iba a estar helado para dormir, solo tenía una cama, no sabía como resolver el problema, y le dije: - Te vas a congelar en el piso, sino te importa puedes dormir conmigo en la cama. Fingiendo calma me dijo: - Sino te importa a ti, ¿por qué me habría de importar a mí?

Le presté un par de pantalones deportivos y una sudadera como pijama, yo me fui al baño para cambiarme y lavarme los dientes, tenía un cepillo de dientes nuevo y se lo dí, nos fuimos a dormir. Apagué la luz. En cuanto estuvo oscuro Emilio comenzó a hablar de cuánto extrañaba a su mamá. Yo pensaba en mi cachondez, y no tenía tiempo ni espacio para aliviarla.

Cerré los ojos y respiré profundo, todo daba vueltas, me sentía ligera…-Luci, -¿Si?, -¿No sé como pedirte algo?, -aja, ¿No sé? Olvídalo, -Dilo nada más, - No, no puedo, -¿qué es? Y me empezó a echar el rollo que como homosexual, sólo unas cuantas veces había visto senos de cerca y que tenía mucha curiosidad, pero que temía que yo me fuera a enojar y dejáramos de ser amigos.

Entre mi pacheca no sabía como reaccionar, ciertamente lo había pedido de una forma respetuosa, casi infantil, hasta ternura me dio, - ¿me quieres ver los senos?, - Sí. Lo dijo con pena. Yo ya no dije nada, pero él sintió como me desabotonaba la pijama, él despacio se acercó para verlos con el reflejo de la luna que entraba por la ventana, yo contenía mi respiración para no hacer evidente mi excitación. El estaba tumbado en su estómago esperando con ansiedad a que la pijama estuviera completamente abierta.

Mis senos estaban expuestos, podía ver con la poca luz los ojos de Emilio totalmente abiertos, respiraba muy cerca de mi cuerpo, cuando decidí que la misión ya estaba cumplida traté de cerrar la pijama, de inmediato el dijo: - Noooo, por favor un poco más. Seguía conteniendo mi respiración.

¿Los puedo tocar?. Ahí moriría, dije que sí con la cabeza. Levantó su mano despacio al contacto no pude más y solté un gemido, el sonrió, me exploraba como experimento de biología, sentía la textura de mis senos, los pesaba con sus manos, - Son suaves, - Sí. Pasaba sus dedos jugando con mi endurecido pezón, haciéndome gemir más y más fuerte, - ¿Te gusta? , -uhhuuummm. Ya lo tenía encima, me besaba despacio sin dejar de acariciar mi pecho. No sabía cuanto podría aguantar, lo necesitaba. Me acerqué para susurrarle al oído, - Házme el amor, esta vez él gimió.

Alcancé un condón de la mesita de noche, él en un segundo se lo puso, mis pantalones ya estaban en mis tobillos y no tenía ropa interior, me abracé fuerte a él para sentirlo entero. Tuve la sensación de esfumarme, me vaporizaba entre respiros, me condensaba sólo para volver a evaporarme. Entraba en un un túnel para caer al vacío, la gravedad la sentía en cada poro. Desaparecí.

Abrí los ojos, Emilio me abrazaba desnudo, amanecía.

Monday, October 31, 2005


No era bastante con tener un ojo clavado en la mejilla, el cuero cabelludo de vez en cuando se convertía en escamas y se desprendía del cráneo, en la lengua tenía grandes orificios abiertos y purulentos, el cuello lo tenía pegado al hombro izquierdo, y tenía tres fosas nasales por las que salía un aire fétido.

Los largos brazos le salían del pecho, había desarrollado sólo la pierna derecha quedando la izquierda hecha un muñón adherido al ombligo, sus irreconocibles genitales simulaban una madeja de tripas y carne.

Y sin embargo sonreía con aquella boca color púrpura que le corría de la oreja hasta la base de la nariz.

Los doctores le habían advertido a la madre que el mal era progresivo que el bebé moriría en el peor de los estados, convertido en la desgracia más grande ocurrida al ser humano.

La madre se negó a oír todo esto, arropó a su hijo... lo abrazó y salió del hospital pensando que era el bebé más lindo del mundo.


Isa había perdido la noción del tiempo. Caminaba en círculos por la habitación chocando con los muebles, algo le decía que aquello debía de estar mal, pero no sabía como detenerse.

Un foco azul iluminaba su silueta y en el tocadiscos se oía la misma canción una y otra vez. Isa se levantaba la falda pensando que sus pies eventualmente dejarían de tocar el suelo.

Miraba hacia arriba esperando el momento de emprender el vuelo, podía oír la voz de su abuela – Isa eres la conejita más linda del campo, Isa eres la conejita más linnnn…La canción volvía a empezar.

Isa finalmente se detuvo, pero cuando lo hizo le embargo un miedo terrible, ¿Qué sería lo peor que podía pasar? Eso… quedarse inerte.

Isa volvió a empezar.

Monday, October 24, 2005


Por ahí se anda corriendo el rumor, un vil chisme, sin contexto, texto ni defecto, se dice de mi que soy una insegura, que no soy tan lista como parezco, que soy azul cuando soy roja. ¿Por favor a quien no le ha pasado?, de repente el mundo nos devuelve sin pedirlo nuestra imagen, la cruda y más pura realidad en nuestra cara, una bofetada con mano fría.

No me quiero poner a filosofar porque eso es lo que hacen los viejos que piensan que ya lo saben todo. Cada día me doy cuenta que lo que menos que tengo es entendimiento.

En el pasado, me hubiera dolido justo aquí en medio, en el esternón, pero hoy lo que veo es que todos hacemos lo mismo con las mismas intensiones. Lo que hice fue mi lista, lápiz y papel:

- ¿Soy insegura?, sí o no, sí lo soy… uffff que bueno!, no tengo que ser perfecta ni correcta, ni propia, ni adecuada en cada situación.

- No soy tan lista como parezco, claro que no soy lo lista que pretendo ser, que bueno!, porque así si los demás que me ven lo sabrán y no esperarán más de lo que les puedo dar.

- Que pretendo ser azul cuando soy roja, sí sí lo soy, navego en el mundo de los azules sólo para hacer que mi rojo sobresalga, salte de las barreras, en un mundo de rojos no me divertiría tanto.

La cosa con los rumores es una de dos… son o no ciertos, y si sí lo son pues hay que abrazarlos, poseerlos, en una palabra cogerselos porque hasta ahora no he encontrado otra manera de vivir, oooo bueno pensándolo bien si hay, pero se sufre mucho.

Sin saber, quien ha hablado de mi, me ha ayudado a ver esto, de mis inseguridades, de mis falsas pretensiones, de mi falta de inteligencia han salido las cosas más chingonas que he hecho en la vida. Ahora siento que hasta aprecio mis defectos que tanto molestan a aquellos que ponen sus expectativas en mi pobrecito ser.

Moraleja: No esperes nada de mi porque estoy requete defectuosa.

Saturday, October 15, 2005

Un hilo de luz entraba por la ventana, el frío colaba hasta los huesos…

Me dijiste que teníamos que hablar, dado a lo reprobatorio de nuestra relación y la pequeñez del pueblo, decidiste que iríamos a donde no fuéramos vistos. Entrada ya la madrugada viajamos por espacio de 20 o 25 minutos, me empecé a preocupar cuando nos alejábamos cada vez más, no había nada, nada…

Mi corazón latía fuerte… lo justificaba pensando que era excitación sexual, hoy te veías más atractivo que nunca, estabas enojado, dabas órdenes, podía sentir una cálida humedad entre mis piernas.

A lo lejos pude ver un par de luces una en cada lado de la carretera, algo me decía que ya estábamos por llegar, ya te tendría entre mis brazos, ya me tendrías.

Gracias a las luces de la camioneta pude ver que la luz provenía del frente de una covacha, diste vuelta y nos detuvimos. Ya estábamos aquí, no podía esperar un minuto más para tenerte…

No dijiste nada, tomaste una maleta negra del asiento trasero y abriste la puerta. No había luz dentro de la casa, pero parecía que conocías bien el lugar, entraba un poco de luz a través de la ventana, yo no dije nada porque disfrutaba esa sensación de vulnerabilidad.

Se desdibujaba entre la oscuridad lo que sería una cama, una mesilla y el resto del cuarto estaba en tinieblas.

Me tomaste por atrás…yo dejé salir un sonido que en su momento hubiera sido un alarido. Deslizaste con autoridad tu mano por debajo de mi vestido y me arrancaste la ropa interior. Mi corazón latía a lo que podía haciendo difícil el respirar, me hiciste reclinarme en la cama, me daba asco de solo pensar en el estado en el que estaba la habitación, entre la repulsión y el deseo poco a poco me desvanecía. - Eres una perra. Me dijiste.

Mi cuerpo poco a poco se relajaba, desde las plantas de los pies hasta la raíz del pelo me dejaba ir, Por fin te tenía, parecía un sueño… cerré mis ojos para concentrarme, todo estaba negro…mi cuerpo ligero volaba…el tiempo…tú.

Tu respiración entrecortada bufando como un toro, me hacías daño, pensé que me partirías en dos. Yo había entrado en otro estado. - Eres una perra. Repetías - Me haces pecar, me haces pecar - Es tu culpa.

El tono de tu voz se intensificaba, decidiste de un golpe tenerme sobre mi espalda, no podía verte la cara, pero te sentí hasta la última gota…

Descansaba en la cama pensando que me habías traído a un lugar tranquilo…no me quiero ir.

Desapareciste por un segundo, cuando te vi de nuevo sentí un golpe seco en el costado de mi cabeza, entre el dolor y la confusión traté de levantarme y escapar, un segundo golpe me inmovilizó caí irremediablemente…yacía en el sucio piso… caminaste dos pasos... sin poder moverme rogaba para que el fin fuese rápido.

Se oyó el cierre de la maleta, un sonido metálico me hizo estremecer, no podía gritar un líquido llenaba mi garganta…sangre

El aire era cortado al paso de la hoja metálica, sentí el frío del metal debajo de mi rodilla derecha se separaban los dos pedazos… el hacha se clavó en el piso de madera, la luz de la ventana se reflejaba en su brillantez de espejo. Emitiste un sonido de esfuerzo para sacar el hacha del piso…la hoja se levantó de nuevo…la izquierda esta vez.

Recuerdo sentir la humedad de la sangre… escupía…mis gritos ahogados me impidieron oír lo que dijiste. Cerraste la puerta detrás de ti. Inmóvil desesperaba imaginaba como iba a salir de ahí, hasta que me quedé dormida.

Wednesday, October 12, 2005


Mis manos tiemblan
al tratar de reunir mis pedazos
tarea inútil, debo aclarar
entre sangre y mis desnudos huesos
pienso... qué sería de mi sin haberte conocido

Tal vez, todavía mis miembros estarían adheridos a mi cuerpo
Tal vez la sangre llenaría mis arterias

Valdrá la pena todo este caos?
Lo que me duele
Es todavía tener dudas...

Sunday, October 09, 2005

Viernes


Iríamos a Mean Ostrich Bar, había que aprovechar los últimos días en los que había un clima aceptable, después esperar encerradas en casa a que el cruel invierno se compadezca de nosotros.

Mis piernas nada más no se veían bien, terminé con el rastrillo y me puse crema autobronceadora con la esperanza de agarrar un poquitín de color. Llevaba una blusa bordada con amplio escote y bordada en lentejuelas, no me di cuenta que con la luz del lugar se podía ver a través de la tela, mis amigas estaban orgullosas de mi, por que según ellas se veía muy sexy. Un movimiento involuntario.

Pedíamos Martinis sentadas en la barra del bar, echas todas unas mujeres de mundo. Dos eran las bartenders una muy hermosa y la otra no tanto, con cara dura y un pancilla que le saltaba por arriba de la pretina del pantalón, resultado seguro de algún embarazo o simplemente del sufrimiento. Pensaba: yo haría una terrible bartender, nada más no podría aguantar la presión.

El que parecía dueño del lugar era un hombre de tez blanca y ojos azules, su cara claramente tratada por la cirugía plástica, la nariz perfecta y las cejas altas. Vestía una camisa con estampado de flores en un intento desesperado por parecer más joven, me llamaba mucho la atención. En mi cabeza me imaginaba que tal vez tendría un yate en Cape Cod, su esposa sería 30 años más joven que él y tal vez tendría dos hijos pequeños.

La insistencia en mi mirada hizo que se me acercara y me dijera. ¿Nos conocemos de alguna parte, tú cara me es familiar?. Respondí en pesado acento. No creo, pero me gusta su camisa. Él amablemente dijo: - Gracias. Y se retiró.

Veíamos que poco a poco la gente se dirigía a la parte de atrás del lugar, las luces cambiaban y la música subía de volumen. Tomamos nuestras copas y fuimos hacia donde todo el mundo. Un salón entero se abría ante nosotros. La música retumbaba en nuestro pecho, terminamos nuestras bebidas de un trago y nos fuimos a bailar.

Esta vez decidimos no separarnos, después de las experiencias pasadas creo que no buscábamos más que bailar y mandar a la chingada al mundo. Yo seguía en mis exploraciones intelectuales, el ambiente impregnado de deseo, era difícil no sentirlo, agresivo... animal…Bee y yo bailábamos una a la par de la otra buscando refugio. Los hombres acechaban alrededor, en mi cabeza la imagen de los buitres, compartían la misma mirada, la cara paciente esperando…callados solo esperando. Decidí que seguíamos siendo animales por más que digamos lo contrario.

Pensaba y sacaba conclusiones cuando sentí el acecho del buitre, (a un pedazo de carne en la carnicería se le tomaría con más delicadeza) él hombre era alto y corpulento no le había visto la cara, pero me sentía en las garras de un vikingo, me tenía tomada por la cintura haciendo que mi trasero se acoplara a él, sentí su fuerza… su antebrazo era del ancho de mis muslos. No reaccioné porque seguía pensando que en un segundo mi existencia había sido reducida a mi carnalidad. En ese preciso momento... en ese lugar... yo era sólo carne… todo mi conflicto era ¿será que sólo soy esto? ¿será que es mentira cuando pienso que soy más?.

Yo no era la única acechada Sun buscaba un momento de tranquilidad ante los embates de la lujuria juvenil. Bee supo mi predicamento con solo verme, inteligentemente me abrazo para sacarme del peligro, me arrancó del vikingo sin que él pudiese hacer nada. Bailábamos unidas sin que hubiera espacio para nada más que para entregarnos la una a la otra. Mejilla con mejilla, sus pechos en mi pecho, pensaba: Estoy a salvo.

Miré a los ojos a Bee y señalé con mis labios a Sun, me separé de Bee para salvarla, hice lo que Bee en su momento hizo por mí. Ya a salvo Sun me susurro al oído: salgamos a fumarnos un cigarro.

Salimos las tres... llovía... muertas de frío y echas un puño en un techito fumábamos en silencio hasta que Sun dijo: - Cada vez me convenzo más de que me quiero casar con un hombre gay.

Saturday, October 08, 2005

Futuro


Sabía desde el principio que mi plan no tenía ningún futuro. Me jugué el todo por el nada. Ni siquiera intenté tratar de engañarme…nada…no había espacio para decir “no lo sabía”. Aún así tomé el avión para encontrarte dieciocho horas después, con dos tarjetas de crédito robadas, ropa ligera de algodón y un par de lentes de sol, sabiendo que tarde o temprano nos tendríamos que separar.

Estrechábamos el destino inútilmente, deseando siempre una hora más, una gota, un paso, un atardecer.

¿Por qué lo hice? me preguntaban en la estación de policía. Mientras contaba una elaborada historia, mi mente repetía. – Aburrimiento.

Tuesday, October 04, 2005



I

una hoja
una gota
rocio

II

tu piel
mis manos
deseo

III

el cielo
tus alas
un adios

Saturday, October 01, 2005

Compras


Fui al supermercado a comprar comida, ya menos espantada de los precios, fui a este super que a todo mundo le gusta, yo nunca habia ido y pues me dije por que no probar?

Pues la cosa es que llegue y pues los precios igual que en todo lado CARO, buscaba un bote de yoghurt por que ultimamante no se que me pasa que tengo antojo de lacteos? sera que estare embarazada, ojala que no por que si no que drama...En fin, fui hacia el refri y lo primero en lo que me fije fue en los precios $2.79, $3.89, $1.79 viola! decision hecha, levante un poco la mirada y me fije que todos los yoghurts eran organicos, un poco mas arriba vi las mantequillas y todas eran organicas, vi las cremas acidas y la leche Dios!!! todo era organico. Y para los que no somos organic freaks que?.

Habia tenido una platica con un amigo que es quimico y me conto todas las barbaridades de la comida organica, que si pues no le ponen pesticidas, pero por lo mismo le crecen cualquier cantidad de hongos y gusanos Guacala!!! y la gente piensa que por que es organico es mas sano.

Pero yo ya estaba ahi y con lo cara que esta la gasolina, pues no me iba a echar otro viaje, agarre el $1.79, en eso note el Tofu...mmmm Tofu siii me gusta el tofu, sorprendentemente estaba baratisimo y me agarre uno extrafirme. De repente vi una mano de adentro del refri llenando el espacio vacio con una nueva cajita, me parecio muy chistoso y lo hice de nuevo...agarre la cajita recien puesta y el hombre volvio a llenar el espacio...una vez mas, me dije a mi misma a que no te atreves, ahh como no? y pues la tercera. Tome la tercera cajita a lo que le siguio el reclamo del hombre "hey lady...take what you need and stop fooling with me" conteste en espanol fingiendo demencia "que es lo que dice? no espik inglishhh"

Todavia me reia en mis adentros cuando vi a una pareja de viejitos, el le reclamaba...Tu siempre pones tus cosas en la parte de arriba del carrito, no me dejas espacio para mi cosas, que no ves que me tengo que agachar para alcanzar el fondo y con la espalda que tengo, eres una desconsiderada. Pense: Que lindo es el amor! Me llamo la atencion el hombre y me le quede viendo, mas bien me le quede viendo sus medias...medias negras con tenis blancos, camisa de vestir de cuadros y short de algodon. Ojala que yo no llegue a ser lo sufientemente vieja para presenciar tal cosa. Ojala muera joven en un accidente o algo... por que de verdad pobre mujer, tener que aguantarlo.

Pase por el pasillo de los tes y el cafe, habia una bolsa de cafe medio abierta y el olor me transporto inmediatamente a casa de mi mama... a la cocina, sentadas tomando cafe y comiendo pan. Que lejos estoy de casa, fisica y espiritualmente. Me dolio el corazon y como siempre hago cuando algo me duele pues le cierro la puerta en la cara y pues a otra cosa.

Buscaba aderezo para ensalada cuando un sonido me interrumpio, era un perrito de juguete que hacia cuiqui cuiqui ...cuando era arrastrado. Cuando vi el juguete me quede helada y me dieron muchas ganas de llorar. Mi hermana tenia un perrito igual, del mismo color, hacia el mismo ruido...Fueron populares en los 80's. Mi hermana...

Pense que habia cerrado la puerta, pero el dolor es como esos perrillos malcriados que aprenden como escaparse.

Pague, llegue a casa pensando en el yoghurt.

Saque mis compras para darme cuenta que de la prisa con la que sali, deje olvidada en la tienda la bolsa con mi yoghurt. Me moria del antonjo...Sera que estoy embarazada?.




Antes


Antes de escuchar el eco de tus murmullos
necesitaba pruebas para creer
evidencias duras
para atestiguar mis latidos

Ahora no puedo pensar
mas que en arrancar los poemas del cielo
y robar de mar las estrellas
para con ellos alimentarte

Sin pensar he tomado un nuevo rumbo
un calido aire sopla en las ideas
Quisiera...mostrarte como volar y hacerte libre
temiendo en el fondo un dia te alejes

Me repito: Que duro es abrir las manos
cuando es que te deseo tanto
cuando quisiera llenar de besos tus anhelos
sin que se agotaran los labios

Tenerte...quisiera... y hacerte mio
negandole al mundo tu presencia
reservando cada susurro para mi
poseerte...

Y en esta cordura
me he dejado perder en tus laberintos
sin que exista constelacion o brujula
que pueda guiar mis institos

Dando vueltas sobre tus ejes
busco una respuesta
que parta como rayo la rutina
que sea el faro el que me lleve hasta tus oceanos

Busco rastros en los puentes pasados
descifrando tu aliento y tus silencios
Busco una respuesta inutilmente
tengo la certeza que nunca la tendre

Friday, September 30, 2005

En Escapemonos... (no se donde lleva el acento)
Mundo Kiiiiiiiiiiissssssssssss Myyyyyyyyyyyy Asssssssssssssss

Tuesday, September 27, 2005


El pensamiento era un cuchillo helado que me atravesaba el pecho. Hasta ese instante había preferido no pensar ...me había dejado ir suave.

Sentía su humedad entre mis piernas trayéndome a la realidad, más que evidencia... para mi era la señal esperada. Se clarificaba mi visión y mi cabeza se despejaba.

¿Habrá mañana para nosotros? Era la pregunta que me retumbaba en el esternón...curiosamente no sentía prisa por contestarla.

Sunday, September 25, 2005

Paper City


Con una sonrisa en los labios colgué el teléfono. D. Ya habían venido por mí se podían oír desde mi puerta las desesperadas las voces de mis amigas que me rogaban que no me tardara un segundo más. Pasamos todavía por Sun, quien muy preparadita ya nos esperaba en la entrada de su casa.

Los chavitos recién instalados en su vida de adultos salían a las calles como animales nocturnos en la cacería de la noche. Yo rogaba no encontrarme a mis alumnos. Me pidieron que yo manejara a pesar de mi terrible astigmatismo. Tenía que usar mis lentes para conducir, pero en cuanto llegamos al lugar Paper City, me los quité, ahhhhh lo que es la vanidad. Mil veces prefiero no ver… a lucir como una nerda.

La noche fría y yo con este vestido, lo bueno es que se me ocurrió estirar el brazo antes de salir de casa y tomé mi reboso, el que me daba un airecillo ethnic kinda folk tan cotizado por estos lados.

Paper City originalmente fue una fábrica de papel que ha sido convertida en una destilería de cerveza. A cambio de $5 toma uno lo que quiera. La puerta era enorme, me daba escalofríos pensar en todos los trabajadores que alguna vez alojó esta estructura, se podía sentir en la vibra.

Mis cuatas más que en lo sociofilosófico del asunto estaban clavadas con lo físico…pero yo seguía con mis andanzas intelectuales, pensando que todo esto es parte del más básico impulso de los seres sexuados…el aparearse.

Creo que he estado leyendo demasiado, eventualmente me bajaré…un cervecita me ayudará, como me conozco y porque además era la conductora designada pues iba a ser una y no más.

Pero no era así la cosa, en la barra lo que le daban a uno eran mini vasitos con cerveza de distintos sabores, pues ¿qué será? una de vainilla, ¿Por qué no? Adoro la vainilla, Bee me acompañó y se pidió una de blueberry. Las bartenders todas en bikini tops llenaban las demandas de los concurrentes.

Una cosa de los lugares como este, es que nunca sé qué pasa, no me doy cuenta de quien le dijo que a quien y siempre resulta ser un dramón de miedo, no importa con quien vaya siempre hay emociones con las que lidiar. ¿Ya mencioné la música? Después de casi dos meses sin bailar tango, de verdad siento nostalgia por el baile de Gardel. Sabía que no iba a encontrar nada cercano, pero Coldplay por amor de Dios…podemos tener más altas expectativas.

En fin, no me hubiera extrañado oír rock cristiano, el hígado solo aguantaba los embates. El vasito nos duro para nada y eso. ¿Vamos por otro? – ´ta bueno. Total están chiquitos, 3 hacen uno. Sun ya cantaba con un güero en la esquina, Bee y yo juntas hasta la muerte, ¿Y Nina?. “Señores pasajeros, favor de abrocharse los cinturones de seguridad estamos a punto de despegar”

Bee y yo nos dedicamos a buscar a Nina, por eso del sexo no-consensual, caminábamos por estrechísimos espacios, rozando partes privadas que para ese punto pues no eran tan privadas. Encontramos la consola y se nos abrió el camino. ¡Vamos a poner música!, curiosa la selección de U2 a Manu Chao, creo que hasta los pendejos de Maná estaban ahí.

Bee que esta clavada con que le dicen que se parece a Shakira (de dónde digo yo) puso La tortura. Y seguimos nuestras pesquisas. Pasaron dos segundos y ya sonaba la canción de Bee, misma que merecía ser bailada…levantamos los brazos y entrelazamos los dedos cantábamos y bailábamos al mismo tiempo los ojos cerrados.

Sentí una presencia que ya me tenía tomada de la cintura, se me arrejuntaba haciendo obvio su tamaño. Escandalizada abrí los ojos, solté a Bee, quien era cortejada por otra presencia. Bee ni se inmutó. Yo miré de frente a la aparición, quien me decía a gritos, ¡qué, ¿no quieres bailar?! Sin decir nada atiné solo a mover la cabeza en señal de –No.

Y agarré camino…¿Qué se piensa ese pendejo? ¿Que nada más así me va a manosear?, pues es que creo que la cosa es así en estos lugares…Puta me sentí como la monja del cuento.

Ya me había echado a perder la canción, de repente me encontré a Sun en otra esquina siendo comida en vida…OK… una más por quien preocuparse. Cuando acabó la canción Bee no parecía muy interesada y decidió unírseme. Señalé a Sun, Bee guiñó un ojo.

Parecía más fácil permanecer juntas si nos tomábamos de la mano, para ese entonces pues ya se hacía necesaria otra cervecita, sería mi tercera y última. Caminábamos hacía la barra. Bee no sé de donde comenzó a hablar con un par de chavos, quienes sorprendentemente parecían más grandes y maduros que el resto del personal.

Bee se acercó a la barra y pidió cerveza para todos, hablábamos no sé de que, pero por lo menos conversábamos. Bee se desaparecía cada 5 minutos por más cerveza. Después de mi tercera comencé a sentir el efecto etílico. Ya estuvo…ahora a esperar que se me baje.

A ella ya la abrazaban, oohhh no ¡que nadie piensa más que en sexo! Pues mi compañero (haciendo señal de comillas con los dedos) parecía más desubicado que yo, buena cosa, por lo menos me daba una pequeña sensación de control. El pobre me contaba que había pasado toda la semana encerrado en su laboratorio, rogando a Dios que sus ratoncitos no se murieran. ¡Qué nivel!... ¿Y Nina? No veo nada, estoy mareada y el cuate de los ratoncitos, ¿de verdad me estará contando eso?

La cosa es que la Bee ya estaba haciendo uso de labios, que bien por ella, después de la chinga que nos hemos pegado esta semana pues ni qué decir, el de los ratoncitos tenía las pestañas güeras, nada más por eso ya no me latió.

La cosa es que el cuate de Bee le decía cosas en el oído que la hacían estremecerse, ella decía que no con la cabeza y él juntaba las manos en señal de ruego, ella seguía negándose. Yo ni idea, ambos de repente me miraron al mismo tiempo… OK … es conmigo la cosa. ¿Qué querrán?, Bee con su dedito me dijo que me acercara. Pasaron por mi mente mil posibilidades, quieren el carro, quieren que los lleve a alguna parte, quieren seguírsela en la casa de él, puse mi orejota para que Bee me dijera, pero ella tomó mi cara con sus dos manos y me plantó sus labios.

De puro instinto abrí un poco la boca y con mi lengua toque su lengua, sabía a cerveza de mil sabores, estaba concentrada en el tacto de los labios de Bee, suaves y carnosos, su olor era delicioso, no puse ningún tipo de resistencia, se me hizo natural. En la barra sonaron una campana, la gente aplaudía y gritaba, Bee y yo nos seguíamos besando. Cuando abrimos los ojos. Nina estaba en primera fila.


Que día es hoy?